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20 sorprendentes síntomas de cáncer que no deberías ignorar

 

Muchos síntomas de cáncer pasan desapercibidos hasta que se han diseminado por todo el cuerpo. Lo que supones que es una lesión por ejercicio, el síntoma de un resfriado común o un problema dermatológico menor podría ser algo más serio que acecha bajo la superficie.

Cuando sabés que debés prestar atención a estos síntomas de cáncer, aumentas tus posibilidades de vivir una vida larga y saludable.

1. Inexplicable pérdida de peso:
Si bien muchas personas suponen que perder peso fácilmente es algo bueno, en muchos casos, es un signo de algo más serio. La inexplicable pérdida de peso, particularmente en el rango de dos dígitos, puede ser una señal temprana de ciertos tipos de cáncer. Los cánceres de esófago, garganta y estómago pueden presentar dificultad para tragar o sensación de plenitud, lo que a menudo causa una pérdida significativa de peso de manera involuntaria. El cáncer de colon también contribuye con frecuencia a la pérdida de peso involuntaria, debido a los cambios que puede causar en tus hábitos digestivos.

2. Fatiga excesiva:
El trabajo, los compromisos sociales, los quehaceres, los viajes al gimnasio, y las actividades diarias son suficientes para que alguien se sienta hecho polvo. Sin embargo, si sientes que no puedes levantarte de la cama, o si necesitas una gran cantidad de descanso extra, puede ser señal de algo más serio.

Si bien ciertos cánceres, como el linfoma, la leucemia y el cáncer de tiroides, son conocidos como estimulantes energéticos, prácticamente cualquier tipo de cáncer puede dejar agotada a una persona. Si te sientes significativamente más fatigado que de costumbre, visita al médico para asegurarte que nada serio causa esos síntomas.

3. Anemia:
Si bien hay innumerables problemas médicos que dan explicación a los tres millones de adiagnósticos de anemia en Estados Unidos, el cáncer puede ocasionalmente ser un factor que contribuye a esta dolencia común. Los cánceres que involucran la sangre y la médula ósea, incluidos el cáncer de huesos, el mieloma, la leucemia y el linfoma, pueden contribuir a la producción insuficiente de glóbulos rojos sanos. El sangrado en el tracto digestivo causado por el cáncer de estómago y colon también puede contribuir a la anemia. Sin embargo, cuando de verdad quieres hacerte cargo de tu bienestar, esto es lo mejor para tu salud.

4. Entumecimiento en las extremidades:
Si tus manos y pies se entumecen repentinamente, es hora de ir a ver a tu médico. Si bien hay explicaciones más comunes para el entumecimiento de las extremidades, como el tener un nervio oprimido y la diabetes, los tumores del cerebro y la columna vertebral también pueden limitar la funcionalidad de ciertos nervios, causando entumecimiento. De cualquier manera, vale la pena hablar con un profesional médico sobre el tema. Y cuando quieras salvar tu vida, ¡asegúrate de solicitar las 9 pruebas médicas que siempre debes exigir a tu médico!

5. Sudores nocturnos:
Despertarse sudoroso cuando tu aire acondicionado se descompone es normal. Despertarse empapado todas las noches no. Aunque muchas condiciones, desde el hipotiroidismo hasta la menopausia, pueden dificultar el mantenimiento de la temperatura normal de tu cuerpo, el cáncer también puede ser la causa de este desagradable síntoma.

Los intensos sudores nocturnos a menudo son uno de los primeros síntomas que notan las personas antes de descubrir que tienen linfoma, un cáncer del sistema linfático. Por supuesto, los sudores nocturnos no son lo único que puede interponerse entre ti y una noche de descaso.

6. Hinchazón:
Aunque la hinchazón tiene muchas causas, desde cambios hormonales a una mayor ingesta de sal, también puede ser un síntoma de cánceres digestivos, como cánceres de colon y de estómago, así como cánceres del sistema reproductivo y del páncreas. Y para conseguir más consejos de salud, aquí tienes la prueba médica completamente nueva que puede identificar tu verdadera edad.

7. Un bulto en la garganta:
A todos se nos hace un nudo en la garganta de vez en cuando, ya sea porque volvamos a ver The Notebook o pasamos por una difícil ruptura. Sin embargo, cuando parece que lo tienes de forma permanente, llega el momento de que le echen un vistazo. Si tienes algo que parece ser permanente, es hora de que lo revisen. La tiroides, el esófago y el cáncer de garganta, pueden manifestarse con la sensación de que hay algo atascado en la garganta. 

8. Ganglios linfáticos que se hacen más grandes:
Si bien a menudo pensamos que los bultos pronunciados son los signos más obvios de que se tiene cáncer, incluso un ganglio linfático inflamado podría indicar que estás tratando con algo grave. Muchos cánceres, como la leucemia, el linfoma y el cáncer de la sangre, se diagnostican por primera vez cuando los pacientes acuden a un médico para detectar la inflamación de los ganglios linfáticos.

9. Hichazón facial:
La cara hinchada podría ser algo más que el resultado del atracón de bocadillos salados de la noche anterior. Cuando los tumores restringen el flujo sanguíneo, particularmente a la vena cava superior, muchas personas experimentan hinchazón facial pronunciada. Esto es más comúnmente causado por cánceres de tiroides, pulmón y mama, aunque también se sabe que cánceres como el linfoma y el cáncer renal causan hinchazón facial.

10. Cambios en la visión:
Aunque muchas personas experimentan cambios en la vista con la edad, si te encuentras con problemas de visión repentinos, debes informar a tu médico. Los tumores cerebrales y del nervio óptico pueden ejercer presión sobre los ojos, causando cambios de visión rápidos y severos. Y si últimamente has tenido un susto relacionado con el cáncer y estás buscando un camino más saludable, aquí tienes 40 cambios de en tu vida que debes hacer después de los 40.

11. Incontinencia:
Si no te da tiempo a llegar al baño, asegúrate de consultar a tu médico lo antes posible. Aunque la edad y el embarazo pueden desempeñar un papel importante en el desarrollo de la incontinencia, también puede ser un signo de ciertos cánceres. El cáncer de próstata, cáncer de vejiga y ciertos tumores reproductivos pueden causar incontinencia. Desafortunadamente, muchos tratamientos contra el cáncer pueden empeorarlo antes de que mejore.

12. Piel picada:
Mientras que los cambios en la piel pueden ser el resultado de cualquier cosa, desde la exposición al Sol a los cambios hormonales, los que se producen especialmente alrededor del tórax deben ser analizados por un médico lo antes posible. Los cambios repentinos en la piel, como la piel con hoyuelos conocida como peau d'orange (cáscara de naranja), a menudo pueden ser un signo de cáncer de mama.

13. Dificultad para tragar:
La dificultad para tragar puede acompañar a los resfriados corrientes, pero también puede ser un signo de algo más serio. El cáncer de esófago y de garganta a menudo pueden dificultar la deglución y, desafortunadamente, los síntomas de estos tipos de cáncer frecuentemente pasan desapercibidos hasta que es demasiado tarde. Incluso si piensas que es leve, si te está costando tragar o te estás atragantando con la comida, es hora de hablar con tu médico.

14. Dolor bajo tus costillas:
El dolor de costillas puede venir de muchas fuentes, desde fuertes entrenamientos hasta por dormir en posiciones extrañas. Desafortunadamente, a menudo también puede ser un signo de ciertos cánceres. Con frecuencia, el cáncer de hígado puede causar dolor en la caja torácica, mientras que el cáncer de huesos puede causar dolor en las costillas.

15. Un bulto en la axila:
Si bien muchas personas saben que hay que controlar el área de los senos para ver si hay bultos que puedan desarrollar cáncer, la axila es un lugar donde a menudo se pasa por alto y que puede contener tejido canceroso. Si encuentras un bulto en la axila, vale la pena revisarlo y posiblemente realizar una biopsia. No solo se detecta a menudo el cáncer de mama en la axila, los ganglios linfáticos inflamados asociados con cánceres como el linfoma a menudo aparecen allí también.

16. Petequias:
Si encuentras pequeños hematomas que aparecen sin motivo aparente, es hora de hablar con tu médico. Las petequias, o pequeñas manchas de hemorragia subcutánea, a menudo pueden ser un signo de cáncer, como la leucemia y el linfoma, y ​​con frecuencia se confunden inicialmente con erupciones cutáneas u otros problemas dermatológicos menores.

17. Dolor de hueso:
Esas dolencias y dolores en los huesos pueden ser más que el resultado de hacerse mayor. El dolor óseo es uno de los principales síntomas del cáncer de hueso, por lo que si tienes un dolor persistente en los huesos sin ninguna lesión aparente, es hora de que hables con tu médico.

19. Tos persistente:
Esa tos persistente que no desaparece merece una consulta con un profesional médico. Los cánceres de pulmón y tiroides a menudo se identifican porque van acompañados de una tos que no desaparecerá con tratamientos sin receta o con el tiempo.

20. Cambios en el color de la piel:
Mientras que las personas pagan buen dinero para conseguir un tono dorado, el amarillo es motivo de preocupación. El cáncer de hígado, particularmente en etapas posteriores, puede causar ictericia grave, que le da a la piel un tono amarillo. La piel azul, por otro lado, es a menudo un síntoma de cáncer respiratorio, lo que indica una falta de sangre oxigenada.

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